Ora´ción a la Divina ProvidenciaORACIÓN A LA DIVINA PROVIDENCIA

¿Que me sucederá hoy, Dios mío? Lo ignoro. Lo único que sé es que nada me sucederá que no lo hayáis previsto, regulado y ordenado desde la eternidad. ¡Me basta esto, Dios mío, me basta esto! Adoro vuestros eternos e imperecederos designios; me someto a ellos con toda mi alma por amor vuestro. Lo quiero todo, lo acepto todo, quiero haceros de todo un sacrificio. Uno este sacrificio al de Jesús, mi Salvador y os pido en su nombre y por sus méritos infinitos la paciencia en mis penas y una perfecta resignación en todo lo que os plazca que me suceda. Amén.

LETANÍAS A LA DIVINA PROVIDENCIA

Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos

 

Se repite

Dios, Padre celestial,
Dios, Hijo Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Trinidad Santa, Un solo Dios,
Dios, en quien vivimos, nos movemos y somos,
Tú, que creaste el cielo, la tierra y el mar,
Tú, que creaste las cosas según su medida, número y peso,
Tú, que equilibraste los cielos con tu mano y señalaste sus límites al mar,
Tú, que lo diriges todo según el designio de tu voluntad,
Tú, Dios omnipotente y sapientísimo,
Tú, que abres tu mano y colmas de bendiciones a todos los vivientes,
Tú, que haces salir el sol sobre los justos y pecadores,
Tú, que alimentas las aves del cielo y vistes los lirios del campo,
Tú, Dios lleno de bondad y de misericordia,
Tú, que diriges todo al bien de los que te aman,
Tú, que envías la tribulación para probarnos y perfeccionarnos,
Tú, que sanas a los heridos y levantas a los abatidos del corazón,
Tú, que premias con alegría eterna la paciencia cristiana,
Padre de bondad y Dios de todo consuelo,

 

 

 

 

 

Ten piedad de nosotros.

Senos propicio

Perdónanos, Jesús.

Senos propicio

Escúchanos, Jesús.

De todo mal,
De todo pecado,
De tu ira,
De la peste, el hambre y la guerra,
Del rayo y de la tempestad,
Del granizo, de la lluvia y de la sequía destructores,
De la pérdida de las cosechas y de la carestía,
De toda desconfianza en tu divina Providencia,
De la murmuración y quejas contra tus santas disposiciones,
Del desánimo y la impaciencia,
De la excesiva preocupación de las cosas temporales,
Del abuso de tus gracias y beneficios,
De la insensibilidad para con el prójimo,
En el día del juicio,

 

 

 

Líbranos, Jesús.

Nosotros, pecadores,
Que siempre confiemos en tu divina Providencia,
Que no seamos arrogantes en la buena fortuna, ni desalentados en la calamidad,
Que nos sometamos filialmente a todas tus disposiciones,
Que alabemos tu Nombre cuando quieras darnos algo o cuando quieras quitárnoslo,
Que nos des lo necesario para la conservación de nuestra vida,
Que te dignes bendecir nuestros esfuerzos y trabajos,
Que te dignes darnos fortaleza y paciencia en todas las adversidades,
Que te dignes conducirnos por la tribulación a la enmienda,
Que te dignes concedernos la alegría eterna por los padecimientos temporales,

 

 

 

Te rogamos, óyenos

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

Perdónanos, Jesús.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

Óyenos, Jesús.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,

Ten misericordia de nosotros Jesús.

ORACIÓN 

Omnipotente y sempiterno Dios que nos has concedido a tus siervos el don de conocer la gloria de la eterna Trinidad en la confesión de la verdadera fe, y la de adorar la unidad en el poder de tu majestad; te rogamos que por la firmeza de esta misma fe, nos libres siempre de todas las adversidades. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

 (Beata Isabel de Francia +DC1270)

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